Preboda en Los Pirineos

 
 
 

Siempre he creído que el amor se forja poco a poco, a fuego lento. Que el amor se siente, que por amor haces maletas y mueves mareas. Y eso es lo que Juan hizo cuando conoció a Pol. Ambos, tienen un corazón gigante. 

Siempre he creído, que hay que conocer a las personas. En mi trabajo me tomo muy en serio querer saber cómo son las personas a las cuales acompañaré en uno de los días más importantes de sus vidas. Así que como el amor...quise tomarme con ellos mi tiempo, cocinar poquito a poquito y saborear cada una de sus historias. Quise indagar en sus sentimientos y les hice ver que a veces también es importante demostrar con palabras por qué quieres a la persona que tienes a tu lado y por qué le has elegido. Creo que al final conseguí abrirles el corazón (no, Pol?). 

Después de pasar un día en su casa, decidimos ponernos nuestros mejores abrigos, nuestras botas y pasear en un paisaje de ensueño. 

 

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Rebecca Escabrós4 Comments